A continuación, les dejo la entrevista realizada a Jose Mapeka entrenador del CD Bullense.
1-El equipo finaliza en quinta posición esta segunda fase con 35 puntos, ¿Como valoras la segunda fase del equipo?
Ha sido muy buena en cuanto al trabajo realizado, con 2 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Merecimos 4 puntos más que nos habrían metido en la fase final. Los dos empates en casa con Cartagena y La Unión fuimos superiores y contamos con ocasiones muy claras para haber ganado. Pero el fútbol es esto, detalles puntuales que te te marcan el devenir de los partidos. La eficacia en las áreas es vital en cualquier equipo.
2-Hazme una valoración de esta temporada 2020/2021.
9 victorias, 8 empates y 9 derrotas en un total de 26 partidos, 30 goles a favor, 35 en contra, a 3 puntos de la fase final por el ascenso a 2ª RFEF. Los números hablan por sí solos, están muy equilibrados, es ahora cuando hay que hacer balance. Temporada de ensueño. Para un equipo recién ascendido y con el presupuesto de los más bajos de la categoría, hemos sumado en el 65% de los partidos disputados, con los 3 primeros clasificados en casa merecimos mucho más, Imperial, Aguilas y Pulpileño, la falta de gol nos ha privado de llegar un poco más lejos, aunque no era nuestro principal objetivo. Pero como te decía antes, esto es el fútbol, a final de temporada un equipo esta donde merece. No es cuestión de suerte, es cuestión de regularidad en el día a día.
3-El equipo logró ya en la primera fase el objetivo de la permanencia lo cual tiene un gran mérito siendo un recién ascendido, ¿El objetivo esta temporada era simplemente la permanencia o luchar por algo más?
El objetivo era lograr la permanencia para consolidar el equipo en la categoría. Desde la primera jornada empezamos en el grupo de cabeza de la clasificación y nunca bajamos de esas posiciones de privilegio. De ahí el lograr la permanencia por la vía rápida. Después nos ilusionamos con alcanzar la fase final, pero nos hemos quedado con la miel en los labios.
4-A nivel personal como has vivido esta temporada tan atípica por la pandemia y también por el formato de competición.
Ha sido una temporada muy dura desde el punto de vista emocional y sentimental. No hay que olvidar que somos personas antes que jugadores o entrenadores. Hemos vivido una etapa sin precedentes, que desconocíamos. No hemos podido disfrutarnos los unos a los otros. Nosotros no pudimos celebrar ni el ascenso a Tercera ni la permanencia, algo que considero que es lo más grande que le puede pasar a un equipo, da igual en la categoría que compitas, en primera división o en Segunda regional. El COVID-19 ha matado millones de personas e ilusiones. Nos ha cambiado la vida por completo, ya no es lo mismo. Pero la parte positiva es que todos hemos dado una auténtica lección de superación y de humanidad. Nos hemos dado cuenta de la importancia de lo que hacíamos antes de forma habitual, y que hoy no podemos.
5-¿Estas satisfecho con el trabajo que has realizado en Bullas durante estas temporadas que has vivido allí?
Muy satisfecho, me he sentido feliz que es lo más importante. Me han respetado desde el primer hasta el último día, no han interferido nada en mi parcela dejándome tomar decisiones libremente, me he sentido igual que un entrenador profesional, salvando las distancias. Y esto no es fácil de que suceda. Han cuidado todo detalle para hacer que viajar a Bullas cada día mereciera la pena. Es una etapa para mí inolvidable.
6-¿Cuál han sido tu temporada más especial de tu carrera como entrenador?
En general he disfrutado mucho en mi trayectoria como entrenador, he tenido la suerte de cosechar grandes éxitos, pero recuerdo especialmente la temporada 14/15 en Juveniles de División de Honor con Real Murcia CF, hicimos 50 puntos quedando 4° clasificados después de Villarreal, Valencia y Levante. Ese año estuvimos mucho tiempo disputando incluso el liderato en casa contra Villarreal CF, pero 2 goles de Alfonso Pedraza y 1 gol de Rodrigo nos privaron de lograrlo. A partir de ahí nos mantuvimos siempre en esa cuarta posición. Muy bonita y completa porque era el segundo año que confeccionamos una plantilla exclusivamente con jugadores murcianos que después siguieron creciendo en el primer equipo, y en otros clubes del fútbol profesional. El año anterior hicimos 5° con idéntica filosofía de cantera.


